lunes, 7 de junio de 2010

Las Venus Paleolíticas

VENUS PALEOLÍTICAS

LAS PRIMERAS ESCULTURAS DE LA HISTORIA


Con la denominación genérica de "venus paleolíticas" se conoce a un numeroso grupo de esculturas femeninas de pequeño tamaño, localizadas en diversos yacimientos correspondientes al Paleolítico Superior en Europa (Rusia incluida), realizadas tanto en bulto redondo como en relieve y que supera ya el centenar de ejemplares, dejando a un lado el hecho de que representaciones con el mismo motivo se han encontrado también formando parte de algunos conjuntos de pintura rupestre. Antes que otra cosa, conviene precisar que el término de Venus no alude aquí, lógicamente a ninguna divinidad de la belleza y ni siquiera puede afirmarse que corresponda a una cierta idealización de este concepto.

Izquierda: Venus de Lespugue. Marfil. Hacia 26000/24000 a.C. París. Derecha: Venus de Savignano. Esteatita. ¿25.000 a.C.? Roma.



Cuando se trata de analizar estas figurillas, existen varias cuestiones en las que coinciden plenamente todos los investigadores: no cabe duda de que son representaciones femeninas, cuyos autores han puesto un énfasis especial en recoger con el mayor detalle algunos rasgos anatómicos, fundamentalmente los pechos, las caderas y las nalgas, el vientre e incluso la vulva, lo que podría indicar una clara preferencia por los elementos más visibles de la sexualidad femenina. Al mismo tiempo, en muchas de estas figuras observamos también una exageración de la obesidad concentrada en esas zonas del cuerpo, lo que se ha dado en calificar como esteatopigia, aunque tal palabra no figure en el diccionario de nuestra lengua. Además, frente a la presencia de estos caracteres, la mayoría de estas figuras carece de rostro propiamente dicho (aunque a veces se represente el cabello) y se observa en ella la escasa atención prestada a las extremidades que en algunos casos están sólo indicadas muy escuetamente. Finalmente, en casi todas estas piezas resulta evidente la esquematización de la representación humana, que viene a contrastar enormemente con el elevado naturalismo de las figuras de animales características de la pintura rupestre de la misma época.

Venus de Willendorf. Piedra caliza. 24.000/22.000 a.C. Viena.





Dada la amplia extensión geográfica en que se han encontrado estas venus (desde el sur de Francia hasta las estepas siberianas) es obvio que no puede existir un único modelo ni en cuanto a la forma de la figura, ni respecto a su tamaño (oscilan entre los 5 y los 25 centímetros) o la materia prima empleada para realizarlas (piedras de diverso tipo, marfil, hueso, etc.). En todo caso, y pese a la diversidad de modelos existentes, bien pudiera plantearse la existencia de una cierta unidad cultural en el amplísmo territorio en el que se localizan los hallazgos, asociada aquella a la presencia de los Homo Sapiens.

Venus de Brassempouy. Marfil. 26.000/24.000 a.C. París.





Sin embargo, el acuerdo entre los investigadores termina a la hora de dilucidar cuál puede ser el significado que puede atribuirse a estas figurillas. Según unos, cabe entenderlas como primitivas diosas de la fertilidad, teniendo presente lo explícito de los rasgos sexuales femeninos. Partiendo de esta idea, hay quienes las consideran amuletos de uso personal (lo que explicaría la ausencia de pies o de soportes para su colocación en vertical), que podrían asociarse a ideas apotropaicas (propiciadoras de la salud), mientras que otros apuntan a que se trata de una cierta forma de autorretratos (ante lo cual tendríamos que preguntarnos porqué no los hay masculinos). Por último, no falta quien explica su existencia como manifestación del carácter matriarcal de estas sociedades paleolíticas. En el caso de la venus reproducida junto a estas líneas, la presencia de ese cuerno ha llegado a asociarse a la idea de "cuerno de la abundancia", lo que parece poco probable para este tipo de sociedades depredadoras.


Venus de Laussel. Piedra caliza. ¿Hacia 24.000 a.C.? Burdeos.



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Casi con toda seguridad jamás sabremos de manera definitiva porqué se realizaron estas diminutas figuras. Pero ahí quedan (junto a las representaciones de algunos animales) como una de las más antiguas muestras de la escultura humana. Magníficos ejemplos del arte mueble de las sociedades cazadoras-recolectoras del Paleolítico Superior que evidencian la posesión por sus autores de ciertas preocupaciones de carácter estético (aunque no exclusivamente) y el avance respecto a una nueva capacidad de la inteligencia humana: la de realizar objetos artísticos en tres dimensiones.

Izquierda: Venus de Gagarino-1. ¿? Piedra. Ucrania. Derecha: Venus de Dolní Věstonice. Terracota. 29.000/26.000 a.C. Brno, República Checa.

sábado, 5 de junio de 2010

La mujer en el Arte: educación en valores

La mayor parte de las mujeres artistas que gozaron de cierta fama y hoy día conocemos procedían de un entorno propicio para las artes(venían de familia de artistas. La primera reseña conocida es del año 1151 cuando la monja Hildegarda de Bingen publica Scivias, uno de los primeros manuscritos medievales que ella escribe e ilustra.



















En 1200 destaca la miniaturista Claricia, quien se representa a sí misma en un salterio: la Q inicial del salmo 51.



















En 1380 Cristina de Pisan al quedarse viuda trabaja de copista e ilustradora para sacar adelante a su familia.




















En 1500 nace en Venecia Marietta Robusti, hija de Tintoretto y apodada "La Tintoretta". su obra se confunde con la de su padre.




En 1555 Sofonisba Anguissola, gran pintora del Renacimiento, da a conocer "Juego de ajedrez", considerada una de las mejores obras de su tiempo, donde muestra a un grupo de mujeres practicando una actividad intelectual.

































En 1575 Diana Scultori Ghisi obtiene permiso para firmar sus obras. Es una reconocida grabadora manierista.
















1588 Artemisia Gentileschi, una de las más grandes artistas del barroco italiano se convierte en la primera mujer admitida en la Academia Vasari de dibujo de Florencia. Predomina en su pintura la mujer heroica. Influida por el tenebrismo de Caravaggio.





































1590 Lavinia Fontana, nacida en Bolonia, fue pintora oficial de la corte papal.




























1620 Judith Leyser, pintora holandesa. Muchos de sus cuadros se le han atribuido a Frans Hals.























1675 nace en Venecia Rosalba Carriera, importante por ser la primera que trabajó el retrato a pastel. Nombrada integrante de las academias de san Lucas en Roma,Bolonia y Florencia




1692 la escultora sevillana Luisa Roldán es nombrada Escultora de Cámara por Carlos II y Felipe V. Conocida como la Roldana por ser hija del escultor Pedro Roldán.

viernes, 4 de junio de 2010

Mujeres en el arte: Impresionismo


Uno ve las fotos –muchas de ellas de Nadar- de los impresionistas y ve a hombres comunes, nada excepcionales. Quizás Renoir sea el de mirada más viva, el de gesto más atribulado. Qué decepcionante es Degas, tan fino y coqueto ; qué obvio es Monet, barbado, altivo y desafiante. Ninguno tiene la magia de esos ojos y esa sonrisa. Es Berthe Morisot.


¿ Qué pensaría Berthe mientras posaba para su cuñado?. Sin duda, que artísticamente era mejor que él. No lo digo yo, lo dicen sus cuadros. Manet no era ni quería ser impresionista, Morisot, sí. Ella muestra una enorme valentía cuando se aleja a principios de 1870 del estilo de su maestro y amigo.

¿Qué esconde esa mirada?. Nada, no esconde nada. Es una mirada abierta, franca, de satisfacción. Hay sonrisas famosas en la Historia del Arte –todos conocemos muchas- pero..., ¿tan dulces y sensuales, tan firmes y decididas a la vez? ¿Cómo no va a estar satisfecha si sabe que su estilo es de agrado de su maestro y que éste le ha puesto en contacto con Monet y Degas para exponer en Paris?. Lo grande de esa mirada es que ella sabe que estará a la altura del momento.

¿ Y ellos qué pensarían?. ¿Serían tan necios como nosotros que escogemos a muchas mujeres y sus trabajos no por su valor sino porque tiene que estar obligatoriamente presentes en tal o cual foro?. Estoy casi convencido de que si Manet no la hubiera presentado, no la habrían dejado exponer con ellos. Hay un punto de burgués en los impresionistas que me desagrada: esa superioridad material e intelectual, esa displicencia con los temas femeninos y mundanos, esa incapacidad de romper con el pasado como harán mis “grandes”, Cézanne, Gaugin o Van Gogh.

Una mujer, educada en la sensibilidad artística como fue ella, no despreció el ámbito de lo personal como motivo del arte. Seguro que tuvo arduos debates con sus compañeros de movimiento –fue la única que expuso en todos los Salones al efecto- al reivindicar para el arte el mundo de la familia, de la casa, de la sosegada cotidianeidad en el hogar. Carreras, bailarinas, bailes, paseos campestres, ciudades alborotadas, … son temas que se repiten por la obra impresionista. Pero cuando alguno trata de entrar en ese mundo…ninguno capta las sutilezas que capta Morisot.

Uno ve los desnudos de Renoir o de Degas y ve la imagen de una mujer a través de los ojos de un hombre. Es una mirada pobre, inmediata,..


Sin embargo, mirad el cuadro de la mujer en el tocador (1875). Ese cuello, ese hombro. Es la sensualidad que exaltan las mujeres y que a los hombres encandila. No hay sino obviedad de formas en Renoir y Degas, aquí hay sensualidad.






Pero también hay otras sutilezas como, por ejemplo, en La niñera (1872). Aparte de unas excepcionales veladuras y unos colores mágicos por su luz, ¿cuántos artistas han captado con tanta perfección la candidez del niño o la preocupación maternal de la mujer?



Lo peor de Berthe es que la historiografía la ha olvidado. ¿Por qué estudiamos a Sisley o Pisarro y nunca a ella?, ¿por qué se eleva a la categoría de maestro a James Abbott McNeill Whistler y se desprecia a Mary Cassatt y a Morisot?. Alto y claro: por ser mujeres.

¿ No te crees lo que digo?.

Te propongo un pequeño juego para demostrarte que sin saber quién lo hace cada cuadro de Berthe Morisot está a la altura de cualquiera de sus contemporáneos amigos impresionistas masculinos. Pero que sabiendo que es Morisot, rápidamente le ponemos pegas y despreciamos frente a los “maestros”.

Vengan las parejas. Cada una es un autor y Morisot. ¿ Cuál es de Berthe?.

















¿ Renoir o Morisot?, ¿Morisot o Renoir?




















¿Degas o Morisot?, ¿Morisot o Degas?



















¿Monet o Morisot?, ¿Morisot o Monet?

















¿ Morisot o Sisley?, ¿ Sisley o Morisot?


















¿ Renoir o Morisot?, ¿Morisot o Renoir?

Arte del Paleolítico Superior

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Lo que hoy nos ocupa es el origen del arte como expresión de la belleza y como representación de los intereses sociales: es el arte del paleolítico superior.

Lamentablemente santuarios del arte universal como Lascaux o Altamira han sido borrados de los contenidos mínimos de esta asignatura. Sin embargo, podemos conocerlo:

El arte parietal paleolítico surgió hace aproximadamente... bueno es dificil cuantificar esto. Lenguaje, creencias, arte tiene un origen remoto. Calculan los entendidos que hace unos 25.000 años pero que tuvo su mayor esplendor alrededor del llamado periodo Magdaleniense, osea, hace unos 15.000 .

La escuela más significativa por su calidad artística y por la espectacularidad de sus hallazgos es la Franco-cantábrica. Entre la Cordillera Cantábrica y la Aquitania francesa, los Homo sapiens Sapiens, al abrigo de cuevas y refugios naturales, crearon toda una serie de conjuntos pictóricos con un fin posiblemente mágico-religioso-social. Son representaciones de animales de la fauna glaciar, tratados con un profundo sentido naturalista, que se yuxtaponen sin crear escenas y que utilizan los resaltes naturales para lograr junto con los colores magníficos efectos de volumen y tridimensionalidad.



Trabajados con la mano, con buriles, con toscos pinceles de crin, con tintes absolutamente naturales obtenidos de minerales y plantas pero con un agudo sentido de la técnica pictórica destacan las cuevas de Lascaux en Francia y Altamira en España. Otras importantes en nuestro entorno son Tito Bustillo y el conjunto de Puente Viesgo.

En ellas bóvidos, cérvidos y equidos se superponen a manos, puntos y símbolos sexuales realizados en la técnica del aerografo mientras que para las figuras animales se perfila el contorno con un buril, se rellena con la técnica del tampón o de manchas o con pintura aplicada de forma continua, llegando a crear efectos de desvaído o de volumen reduciendo el pigmento.



¿ Cual es su origen?,¿Porqué se hicieron?. No voy a contaros todas las teorías que se han planteado frente a estas cuestiones: Reinach y la magia empática cazadora; Breuil y la religiosidad paleolítica; Laming-Emperaire y Leroi-Gourham con sus explicaciones sexuales y grupales. Hoy casi todos se decantan por la multiplicidad de explicaciones, acercándose al fetichismo o a las manifestaciones étnico-mágicas. En fin, da igual. Yo veo esas cuevas maravillosas, llenas de estalactitas y recovecos calizos y me maravillo que estos hombres fueran a esos lugares a hacer tan magníficas representaciones solo igualadas mucho después por la pintura egipcia.



Hoy podemos contemplar una excelente reconstrucción de la cueva de Altamira. Las agresiones sufridas por la cueva original ante las masivas visitas de los años 60 y 70 llevaron al MEC a plantearse crear una neocueva. El deterioro del conjunto se ha detenido y en la neocueva podemos ver las pinturas con una absoluta fidelidad gracias la topografía digital del original, a su reconstrucción a base de piezas en polimeros plásticos y su decoración definitiva siguiendo las técnicas de la época.



Pensad en las penurias vitales de estas gentes, en su lucha contra la naturaleza y en el triunfo de su inteligencia frente a las adversidades. ¡ Cómo no van a mostrar los mismos grados de humanidad que nosotros!: amor, ternura, odio, alegría, pasión por la belleza. Hoy, cuando el arte es una industria y un negocio, el arte paleolítico nos devuelve a las esencias del arte: el consuelo del alma y la satisfacción de la inteligencia racional.

miércoles, 2 de junio de 2010

Las Meninas de Velázquez



Sobre esta obra se han dicho los calificativos más elogiosos , Luca Giordano, pintor de Carlos II, la llamó “la teología de la pintura” por reunir de un solo golpe todas las virtudes posibles en el arte pictórico. Carl Justi dijo “no hay cuadro alguno que nos haga olvidar éste”. O Teophìle Gautier, que cuando se lo enseñaron, se quedó tan maravillado por la naturalidad y realismo de lo representado que exclamó : pero... ¿dónde está el cuadro?.

El tema del cuadro parece trivial, la infanta y sus damitas de compañía (meninas en portugués) irrumpen en el estudio de Velázquez, pintor de cámara del rey Felipe IV, que se encuentra pensativo y observa los modelos que se dispone a pintar. Nosotros podemos ser esos modelos ya que somos contemplados por Velázquez. Sin embargo, los reyes Felipe IV y Mariana de Austria, a quienes vemos reflejados en el espejo del fondo, son las personas que el pintor retrata.


Pero vayamos por partes, en primer término y de izquierda a derecha tenemos a María Agustina Sarmiento que está haciendo una reverencia y ofreciendo en una bandeja plateada un jarrito o búcaro rojo a la infanta Margarita de Austria que se encuentra en el centro de la composición y resulta ser una deliciosa y encantadora niña de seis añitos de edad. Margarita acepta con su mano el jarrito y nos observa con su candorosa mirada infantil. Un poco más a la derecha vemos a otra menina, Isabel de Velasco, que también muestra sus respetos mediante una suave reverencia. La siguiente es Maribárbola, enana macrocéfala de origen alemán, que también nos mira y, finalizando este plano, Nicolasillo Pertusato, que parece un niño pero también era un enano, bastante travieso por cierto, pues ya ves que le está dando una patada a un gran mastín tumbado en el suelo.





Un poco más atrás, a la izquierda, está el pintor Velázquez sujetando un pincel en la mano derecha y la paleta con los demás pinceles en la izquierda. Se está inspirando para pintar a los reyes yse ha representado a sí mismo muy elegante y como de cuarenta años cuando ya rondaba los cincuenta y siete. Delante de él está la parte posterior del lienzo sobre un caballete.

Ahora pasas a la zona derecha y, en un segundo plano, ves dos personajes: la dama Marcela Ulloa, “guarda menor de damas” y un caballero sin identificar que sería un sirviente de la corte y que tiene las manos juntas mientras escucha la conversación de la dama. Para marcar la distancia y el espacio, Velázquez los sitúa a ambos en penumbra y más abocetados que las meninas.

Al fondo, una puerta de madera con cuarterones se abre a una estancia posterior muy iluminada y José Nieto, aposentador de la corte, está en las escaleras, no sabemos si viene o se va. Lleva un sombrero en la mano y viste una elegante capa negra. La luz es de tal intensidad que hace brillar la escalera, la puerta y la persona de José Nieto.

Colgado en la pared ves un espejo que refleja la luz y donde el rey y la reina aparecen con un cortinaje rojo. No sabemos si están quietos posando para Velázquez o si entran en ese momento en la habitación.

La estancia es amplia y de techo alto, sería el estudio del pintor y por eso hay grandes cuadros por las paredes (identificados en la actualidad). Existen ventanas en la pared derecha y están alternativamente abiertas y cerradas lo que nos acentúa la sensación de profundidad y de atmósfera real. El gran tamaño de las figuras, casi natural, subraya aún más su presencia en un espacio muy creíble.

Técnicamente el cuadro es insuperable. El conjunto de perspectivas utilizadas es único y produce un efecto “atmosférico” en el ambiente representado, como si el pintor hubiese pintado el aire entre las figuras. Vamos a analizarlo: la primera perspectiva que observas es la lineal, diversas líneas imaginarias o no (línea del techo-pared; cuadros colgados, el suelo) guían nuestra vista hacia el fondo y nos hacen creer en una fuerte tridimensionalidad. Este asombroso efecto se refuerza con un suelo neutro, de moqueta, que avanza hacia nuestra posición y, sobre todo, con unos espacios alternativamente iluminados y en penumbra que subrayan el efecto de alejamiento. La otra perspectiva es la aérea, la difuminación progresiva de los contornos y la degradación de las gamas tonales con el aumento de la distancia y el alejamiento. Como remate, Velázquez pone un agujero iluminado en el centro (la puerta abierta) que da a una estancia donde no vemos el fin, es decir, el cuadro tiene una perspectiva ilimitada.

Esta combinación de perspectiva aérea y lineal es lo que ha fascinado a todos, expertos o no, desde el siglo XVII.

La gama cromática empleada por Velázquez en esta obra es limitada y contenida, predominan los grises y los ocres, no obstante, aplica colores fuertes como el rojo fuego en pequeños detalles de la vestimenta de las niñas como lacitos, pasadores de pelo y adornos florales. De este modo rompe la monotonía de colores y atrae nuestra atención. La calidad de representación de las sedas brillantes con grises y blancos muy luminosos resultan de una belleza deslumbrante.

Por otra parte, el espejo es la burla espacial por antonomasia, nos engaña y confunde, crea espacios ilusorios y, si te colocas de espaldas y miras el cuadro con un espejito, te llevarás una sorpresa por el efecto fuertemente realista que produce. Cuando contemplas el cuadro directamente, tu vista es dirigida hacia el fondo y el espejo te devuelve la imagen. Así se crea una interrelación tan estrecha entre lo pintado y lo real que resulta difícil distinguirlos.

La aparente trivialidad del tema es también engañosa ya que Velázquez estuvo toda su vida reivindicando la superioridad de la pintura por encima de las actividades puramente artesanales entre las que estaba incluída; él consideraba la pintura como una actividad intelectual superior, cuyo momento importante no era el acto de pintar sino la idea, el concepto y el pensamiento previos al hecho mecánico de aplicar el óleo sobre el lienzo. En resúmen, la superioridad del artista sobre el artesano.

Otro mensaje es el futuro prometedor de la monarquía española, con la sucesión asegurada. La última lectura de la obra sería la relación de profunda amistad del pintor con el rey y la infanta , todos ellos aparecen representados en el mismo cuadro.

Existen detalles que te propongo observar para que comprendas la excepcionalidad de este cuadro único. Fíjate en el perro, tan real que sólo le falta ladrar, o en la carita delicadísima de la infanta, o en el cabello de Nicolasillo, brillante y recién lavado, o en la prestancia y apostura de Velázquez con su cuidado bigote, su peinada melena y su esbeltez anatómica. O bien en los cuadros de la estancia, identificados como Minerva y Aracne (Rubens) y Apolo y Pan (Jordaens) y que vuelven a incidir en el tema de la superioridad de lo intelectual sobre lo manual.

Hay que señalar que la obsesión del pintor por demostrar la superioridad de la pintura sobre otras artes perseguía, entre otras cosas, la exención de impuestos.

Interesante es también el espejo iluminado (de bronce muy bruñido) y las ventanas laterales, una abierta en primer término, las tres siguientes cerradas y la última abierta.